Reforzamiento positivo
De acuerdo con la ciencia hay diferentas métodos de aprendizaje.
Hoy en día se imponen los métodos que incluyen reforzamientos positivos para los comportamientos deseados. Básicamente consiste en premiar los comportamientos deseados. Conseguir un comportamiento significa que ponemos al perro frente a un estímulo directo (le llamamos ayuda) y el premio es el reforzador positivo. Si el perro ejecuta un comportamiento que deseamos en el momento deseado debemos enseñarle que lo asocie a una señal, una orden. Así pues el perro aprende la conexión entre el comportamiento, la orden y el premio que vendrá después.
Para asegurarnos de que el perro atiende a la palabra-orden la diremos antes con el fin de ayudar al perro en la comprensión del comportamiento que esperamos que realice. De este modo te aseguras de que ha oído la orden.
Si dices la orden-palabra después de la ayuda, el perro no necesita de la palabra puesto que ya ha entendido a través de tu lenguaje corporal lo que deseas que realice y sólo la empezará a comprender tras muchas repeticiones. Estarías utilizando señales visuales y no verbales.
Nosotros preferimos las señales verbales porque las puedes utilizar cuando el perro no está mirándote, por ejemplo durante la llamada.
¿Reforzamiento positivo o negativo?
La diferencia es que en el reforzamiento positivo el perro es premiado por nosotros por hacer lo que sí queremos mientras que en el negativo es castigado por hacer lo que no queremos. De manera que el perro trate de realizar actividades que sí queremos o de evitar aquellas que no queremos.
En este libro sólo hablaremos del aprendizaje en positivo porque es muy difícil que el perro entienda por qué se le corrige cuando le enseñamos las palabras-órdenes. Ahora bien, cuando enseñamos al perro a crear buenos hábitos ocasionalmente tendremos que corregir comportamientos que no deben ser aceptados, como por ejemplo robar comida de la mesa o correr hacia otros perros.
El perro crea una imagen mental de la palabra-orden
Si planificas el aprendizaje con cuidado y exactamente del mismo modo en cada una de las sesiones iniciales, muy pronto el perro entenderá la conexión entre la palabra-orden y la situación que se refuerza, de manera que responderá con entusiasmo y motivación.
Sigue los pasos y utiliza el orden de aprendizaje que se expone a continuación cuando le vayas a enseñar una nueva palabra-orden (Esto se muestra de forma clara en el video Obediencia básica).
Ejercicio 1: Di la palabra-orden, espera 1-2 segundos antes de utilizar las ayudas que hayas planeado para obtener el movimiento-comportamiento deseado. Premia física o verbalmente. Refuerza. Continúa directamente con el siguiente ejercicio.
Ejercicio 2: Utiliza las ayudas 2-3 segundos después de haber dicho la palabra-orden.
Ejercicio 3: Espera 3-4 segundos tras haber dicho la orden. Quizás esta vez notarás que tu perro se para a pensar... aunque no pueda recordar cómo obtener la recompensa.
Ejercicio 4: Espera 4-5 segundos tras haber dicho la orden.
Algunas veces puedes esperar incluso durante más tiempo si consideras que el perro está intentando recordar cómo alcanzar la situación de recompensa.
En ocasiones la espera se puede prolongar durante 20 segundos hasta que el perro recuerda la situación de recompensa y ejecuta el movimiento correspondiente, por ejemplo, el perro se tumba. Es importante que sea el perro el que tome la iniciativa de actuar, que sea él quien lo intente.
Después de cuatro ensayos, tomaos un descanso y volved a intentarlo más tarde desde el ejercicio 1.
Prácticas sin distracciones
Debemos repetir sistemáticamente el orden de aprendizaje de cada orden hasta que esté consolidada. Gradualmente iremos retirando las ayudas. El objetivo para el perro deberá ser obedecerte cuando en tono coloquial pronuncies la palabra-orden.
Si durante las primeras sesiones de aprendizaje has utilizado demasiado pronto ayudas/estímulo en forma de golosinas y señales con la mano, primero deberás retirar las golosinas, luego las señales con la mano y al final las caricias, de modo que sólo quede el muy bien verbal cada vez que el perro ejecute la actividad deseada.
Prácticas con distracciones
Cuando el perro ha entendido el aprendizaje y obedece la palabra-orden sin ayudas, debemos crear una obediencia fiable. Esto implica que el perro debe obedecer en cualquier sitio, independientemente de las distracciones que haya.
Los perros responden a las distracciones de muy diferentes modos. Es imposible comparar a un perro con otro. Gradualmente deberás ir acostumbrando a tu perro a obedecer mientras las distracciones están presentes. Si son muy intensas, el perro podría bloquearse y no responder a tu influencia, desembocando en la desobediencia a su dueño-adiestrador. Por ejemplo es frecuente que un macho frente a una hembra en celo no se muestre receptivo a la obediencia o aprendizaje, ni escucha ni mira en ese momento.
El perro deberá ser alejado de la distracción que lo bloquea si queremos que de nuevo esté concentrado en lo que le requerimos.
Considéralo de este modo: El perro sólo utiliza un sentido a la vez, lo que significa que si su mente está ocupada con un olor, ni escucha ni nos ve.
Distracciones muy comunes son por ejemplo otros perros y la gente, niños jugando, miembros de la familia y otras personas que le gusten al perro, hembras en celo, gatos y otros animales, petardos, objetos que se muevan rápidamente, ruidos repentinos, comida, césped, nieve, etc.
Mantenimiento de la obediencia
Practica un rato no demasiado largo cada día, exígele que responda a lo aprendido pero comprueba que para él sigue siendo divertido. Si el perro desobedece no debes regañarle con la esperanza de que gradualmente volverá a obedecer, el perro no entiende lasregañinas, con esa actitud solo conseguirás que deje de responder a las palabras-órdenes y vuestra relación acabará deteriorándose.
Si desobedece la primera vez tendrás que volver a utilizar alguna ayuda para que a la segunda no falle y simultáneamente deberás tener en mente que es necesario refrescar el aprendizaje del perro, por ejemplo: repitiendo el orden de ese aprendizaje.
Recuerda que el perro nunca es deliberadamente desobediente.
Incluso cuando ha entendido el ejercicio si desobedece podría significar que tú no has sido suficientemente interesante para él, has ejercido un liderazgo aburrido.
Mírate al espejo
para saber quién ha fallado.
Nunca culpes al perro.
Tu perro es un ángel que nunca comete errores.
Él siempre intenta hacerlo lo mejor posible.
Para tener y mantener una buena obediencia de tu perro necesitas tener una fuerte y positiva relación con él de modo que entienda que obedecerte es un beneficio divertido para él.