En el coche
En los coches familiares debemos poner una rejilla separadora para evitar que el perro vaya a los asientos posteriores. Algunos coches tienen unas rejillas especiales que mantienen semiabierto el capó trasero de modo que cuando aparcamos el perro dispone de aire fresco siempre. De cualquier modo cada modelo de coche requiere una solución individualizada. Mientras conducimos el perro debe acostumbrarse a mantenerse sentado o tumbado, y tranquilo, en silencio, y de este modo estaremos menos distraídos.
Nunca debemos llevarlo en los asientos delanteros, nos distraería, quitaría visibilidad y en caso de frenada se podría lastimar.
Enséñale al perro a estar en silencio cuando la gente pase. Justo antes de que las personas se acerquen al coche mándale echarse y prémialo verbalmente cuando lo haga. Trata de ayudarle a que esté callado hablándole calmadamente. Con paciencia en breve podrás dejarlo solo en el coche mientras atiendes tus recados. Si el perro considera el coche un lugar placentero donde dormir, entonces no será un problema para él estar callado dentro. Para conseguir esto quizás tengas que permanecer en el coche unos minutos cuando ya has aparcado hasta que se calme y esté callado, ¡ayúdalo!
No es práctico que tan pronto como abras el portón trasero el perro salte fuera del coche, así que, ¡prohíbeselo! Enséñale a esperar hasta que le des la orden de saltar o venir hacia ti. Ponle algunas golosinas dentro del maletero antes de mandarle saltar fuera de modo que tenga que buscarlas antes de salir.
Si tu perro tiene problemas para mantenerse en silencio dentro del coche puede ser por razones mentales. Si ladra podría ser culpa tuya...
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