Asociación Uruguaya Perros de Asistencia para Ciegos
  En casa
 
                                        En casa
 
Lugar donde duerme

Nosotros decidimos dónde debe dormir el perro. Deberá ser un lugar en el que se sienta a gusto y confiado. Aunque le dejemos ocasionalmente tumbarse en nuestra cama, esto no tiene que convertirse en un hábito. Como líder de tu perro tú decides cuándo le permites subirse y cuando le ordenas que se baje.

Es una acción natural tumbarse cerca de su líder, esto le aporta seguridad y confianza.
 
Algunos lugares prohibidos
Le puede ser negado el acceso, por ejemplo, a una habitación. El perro fácilmente asumirá cuáles son las reglas establecidas.

En la mesa durante las comidas

Durante las comidas de la familia son comunes algunas dificultades, sobre todo cuando hay niños. El perro suele merodear con el fin de obtener algún que otro trocito de comida que, o bien se les cae, o bien se la ofrecen deliberadamente. Podemos optar por prohibir al perro que se tumbe cerca de la mesa, pero lo más importante es que toda la familia acate las reglas que establezcamos.

Un modo de resolver el problema es ofrecer al perro algo que le resulte desagradable, por ejemplo, un trozo de limón; el perro lo rechazará y el problema lo habrá resuelto él mismo: se retirará de la mesa cesando la actitud de pedir.
Junto al sofá de la TV.

Muy a nuestro pesar vemos demasiado la televisión, si a esto le unimos que el perro permanece muchas horas solo en casa y que el cuarto de la tele es una habitación prohibida para el perro, nos encontramos con el dilema de qué podemos hacer. Pues bien, no existe ninguna incongruencia en permitir que el perro entre en esta habitación en nuestra presencia, únicamente estableceremos una orden para permitírselo, siempre y cuando se mantenga callado y tranquilo. Lógicamente previamente habrá sido paseado lo suficiente.

Despertar

Tú decides la hora de despertarte por la mañana, no el perro. Es obvio que el perro debe ser sacado para hacer sus necesidades fisiológicas, pero debe permanecer tranquilo hasta que tú te levantes de la cama, y no al revés. Entonces será el momento de ir a pasear y no antes.
 
Comida
 
Tú decides qué, cómo y cuándo tu perro comerá. En estado salvaje los perros no
deciden cuándo comen, si por la mañana o por la tarde, simplemente comen hasta quedar saciados, descansan y de nuevo van de caza.

Debes controlar en todo momento las reglas de la comida; si no respeta este punto generarás que el perro robe comida y picotee sin control. Rotundamente le prohibirás que toque cualquier alimento que no sea suyo.

Salir y entrar por la puerta

Enseña a tu cachorro o perro a sentarse y esperar junto a la puerta hasta que te pongas la chaqueta. Una vez en la puerta pasa tú primero con el perro esperando todavía, entonces es el momento de permitirle que pase. Esto te permite controlar la situación en todo momento.

Otro modo de actuar cuando tienes un perro muy excitable, ladrador, saltador, o que intenta morder a otro perro cuando sale a la calle, es el juego de alimentar a las gallinas: según vas saliendo por la puerta deja caer al suelo golosinas, de una en una, de modo que el perro tendrá que ir pensando y buscándolas, reduciéndose así su excitabilidad por salir. Con el tiempo sólo será necesario hacer este ejercicio ocasionalmente para mantenerlo vivo en la mente del perro.

Tras un paseo bajo la lluvia, lo que uno nunca desea es que el perro entre en casa corriendo y se tumbe en la alfombra de cualquier habitación. Para evitar que esto ocurra debes establecer una disciplinada rutina de entrada en casa independientemente de que llueva o no: atraviesas la puerta tú primero, luego llamas al perro, ven aquí y le mandas que se siente, sienta, hasta que te hayas quitado la chaqueta. Puedes decirle fin cuando ya le permitas romper la posición de obediencia.
 
 
 
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