Ayudar al perro tímido e inseguro
Hasta el momento hemos prestado atención a ese tipo de perro que tiene tendencia a desarrollar dominancia. Ahora bien, existen también perros que desde cachorros se muestran tímidos e inseguros con sus congéneres. Estos perros deben ser tratados con delicadeza.
Ten precaución con el fin de desarrollar en ellos la suficiente autoestima como para afrontar situaciones diversas. Nunca debes ser dominante con ellos, sino comprensivo, ayudarles y alentarlos para que ganen en seguridad y tomen iniciativas.
Al mismo tiempo esto no debe ser confundido con permisividad e indulgencia en tu papel de líder. Un perro inseguro necesita un líder confiado, con reglas claramente establecidas, que generen armonía en la relación.
Con perros tímidos e inseguros es muy importante no «sobre-protegerlos» cuando muestran miedo. Si sobreproteges o acaricias cuando por ejemplo el perro tiembla, podrías estar reforzando el miedo.
El proceso de aprendizaje
El perro es un animal predispuesto a aprender, aprende a través del mecanismo de ensayo/ error: repite comportamientos que le reportan experiencias positivas y trata de evitar aquellos comportamientos que le reportan experiencias negativas. Él no entiende el lenguaje humano sin previo aprendizaje, ni sonidos similares a los humanos. Sin embargo crea constantes asociaciones, construye imágenes y recuerdos en su mente.
Cuando el perro aprende a obedecer es porque ha asociado ciertas palabras a comportamientos fijos, actividades o situaciones que conducen a un premio final. Cuando premiamos al perro por una determinada acción él estará deseoso de volverla a repetir para experimentar el placer de la recompensa.
Planifica antes de enseñar
Debes planear cuidadosamente las situaciones de aprendizaje si deseas obtener resultados satisfactorios, ¡tú eres quién crea los
requisitos, no el perro! Es importante que escojas el momento en que tú también te encuentres a gusto. Tienes que estar inspirado y motivado por entrenar a tu perro.
El lugar escogido para comenzar
debe estar libre de distracciones y ser conocido para el perro.
Podrías comenzar dentro de casa. Es importante que el lugar sea
tranquilo y donde el perro se sienta seguro, de este modo estará concentrado en lo que tú haces y no expuesto a estímulos que distraigan su atención. Esos estímulos aparecerán más adelante cuando el perro esté en niveles de aprendizaje más avanzados.
El perro debe haber hecho ya sus necesidades fisiológicas y estar preparado para la comunicación contigo. Un perro que haya sido dejado en casa durante varias horas probablemente necesitará ser paseado previamente para que pueda desahogar el exceso de energía acumulado. Debes observarlo para saber cuándo es el mejor momento para el aprendizaje: demasiada energía acumulada podría conllevar falta de concentración y estrés, por el contrario poca energía acumulada conllevaría falta de atención y desinterés.
Conoce tu meta, método y técnica de aprendizaje
Meta: Piensa en como debe ejecutarse el comportamiento; en tu imaginación debes ver la imagen final de como el perro debe comportarse. Es aconsejable ver a otro perro cómo realiza y finaliza el ejercicio o el video Obediencia básica.
Método: Reforzamiento positivo del comportamiento correcto. El perro aprende a asociar tus órdenes/palabras con los comportamientos que le reportan recompensas.
Técnica/orden de aprendizaje: Recomendamos un determinado orden de aprendizaje que hace que el perro entienda de forma rápida la conexión entre tu orden y la situación de recompensa.
Tienes que actuar con cuidado y en el mismo orden mientras dure el periodo de aprendizaje, digamos que no más de 2-3 minutos cada vez que le enseñes algo.
Orden de aprendizaje
Inicio. Comienza en un lugar tranquilo y libre de distracciones.
Procura que el perro esté interesado en cooperar contigo. Una atmósfera relajada...
Atención. Aprovecha el momento en que el perro mira hacia ti. Te mantendrás en pie o sentado y quieto. Dile la palabra/orden con absoluta claridad. Tras 1-2 s>
Percepción. El perro especulará con el significado de la palabra.
Una vez que obtengas ese instante... tras 1-2 segundos
Acción. Ayuda al perro con tu lenguaje corporal a entender lo que pretendes que signifique la palabra/orden que dijiste. Mientras ayudas al perro mantente en silencio, no le ayudes ofreciéndole golosinas. Si el perro se pone a oler, es que no te está escuchando. Cuando el perro esté en la posición acertada...
Premio. Premia al perro con la palabra escogida para eso, muy bien, que será la primera palabra que el perro habrá aprendido previamente. El perro conectará esta palabra con... tras 1-2 segundos...
Refuerzo. El perro es recompensado. Sitúa la recompensa dependiendo del ejercicio que ha de aprender (por ejemplo entre las patas delanteras para la palabra échate, arriba para sienta).
Tras 5 segundos...
Finaliza el ejercicio con una palabra, por ejemplo libre, de modo que el perro entienda que a partir de ese momento ya no requieres plena atención por su parte.
Solamente debes pronunciar la palabra de la orden y la palabra que premia de modo que el perro reconocerá ambas con mayor rapidez. Así pues, deberás estar en silencio desde que dices la palabra de la orden hasta que digas la palabra que premia.
Dependiendo de la recompensa que des así de animado deberás mostrarte: más efusivo cuando sólo digas la palabra que premia y menos cuando le vayas a dar una golosina.
¿Qué significa todo esto?
Inicio
Cuando el perro está aprendiendo y tú a través de la práctica alargas el aprendizaje más y más, el perro debe distinguir perfectamente cuándo comienzan y terminan los momentos de máxima concentración que requiere el aprendizaje. Al igual que requieres la máxima atención cuando comienza el aprendizaje el perro debe conocer el momento exacto en que se puede relajar.
Atención-. Cómo conseguir que el perro nos escuche
Los humanos nos comunicamos con nuestros congéneres a través de palabras, miradas y gestos. Nosotros escuchamos, entendemos, pensamos y tomamos decisiones. En ocasiones creemos que nuestros perros entienden nuestras palabras, y desafortunadamente esto no es así: principalmente entienden nuestros gestos y nuestras miradas.
Adiestramiento orientado a la creación de la imagen mental
Es un método para que el perro aprenda el significado de lo que un número determinado de palabras significan. Cada palabra está asociada a una clara imagen mental del perro. El método nos muestra qué es lo que ocurre cuando un comportamiento es recompensado.
El proceso de aprendizaje
Algunos de los sentidos del perro: olfato, vista, oído
El sentido más importante en un perro es el olfato, probablemente sea el que les proporciona mayor cantidad de información. La vista le dice al perro lo que es más interesante para observar, y en la caza es primordial. Seguramente el oído no es el sentido más importante para el perro aunque cumpla su función específica.
Asumamos este orden de importancia:
1. Olfato
2. Vista
3. Oído
Fácilmente podemos imaginar que las palabras de nuestras órdenes no son lo más importante para el perro. Olisqueando y mirando puede entender qué queremos decir por lo que no necesita prestar atención a nuestras palabras.
Así pues lo primero que tenemos que hacer es, «cambiar el orden de prioridad de los sentidos» cuando el perro está con nosotros.
1.Oído
2. Vista
3. Olfato
Ganar la atención o distraer Haz lo siguiente
Comencemos desde que el cachorro entra en casa. Al principio cada vez que el cachorro o perro (en caso de que quieras reiniciar el adiestramiento con tu perro ya adulto) mire hacia ti le dices muy bien y transcurridos unos segundos le das como refuerzo uno de los juegos del trébol de cuatro hojas. Muy pronto el cachorro sabrá cómo obtener un premio/refuerzo: mirarte
a los ojos, y tú obtienes la atención del perro. Mirarte y atender a lo que tú dices comienza a ser importante y reforzante. - El siguiente paso es poner una distracción en el suelo, por ejemplo una pelota; cuando el perro elige mirarte a los ojos le dices muy bien y le das una golosina. Recoge la distracción/pelota del suelo. Es tuya.
El perro aprende que prestar atención, escuchar, es lo más importante pues le lleva a la palabra de premio, muy bien, y el refuerzo llegará al instante o un poco más tarde, pero vendrá.
Plantéalo de modo que el perro siempre crea que recibirá la golosina, de modo que darás el refuerzo/la golosina acorde con el interés que el perro muestre por obtenerla. Ocasionalmente no le darás nada...
Cuando el perro te mira y escucha intensamente con el fin de oír la palabra premio muy bien debes ocasionalmente sólo premiarlo con caricias y alguna otra palabra de tono agradable y alto -eso es, mi chico/chica-. Algunas veces le darás un buen premio, otras no tan bueno y ocasionalmente nada. Escoge del trébol de cuatro hojas. ¿Qué es lo que tu perro necesita para estar atento y qué es lo que tú haces o dices? Piensa, inténtalo. Piensa, inténtalo. Intenta entender las necesidades de tu perro.
Si para ganar el interés de tu perro debes sobornarlo con alguna golosina o carantoña significa que no eres demasiado popular ni atractivo para él. Es posible que necesites ejercer tu dominancia para que el perro te escuche.
Percepción. El perro «conjetura»
Si comparamos con nuestro aprendizaje, el hecho de que cuando obtenemos una respuesta a nuestras preguntas la emplazamos en una parte de nuestro cerebro, nos daremos cuenta de que esto ocurre porque tenemos interés en aprender. Quizás el perro funcione del mismo modo. Ellos escuchan nuestra voz pero como quiera que os mantenemos pasivos, no obtienen ninguna imagen visual, con lo cual conjeturan sobre lo que puede significar. Ellos tienen espacio en su cerebro para la respuesta. Muchos cachorros aprenden palabras nuevas con gran rapidez, quizás esta sea la explicación. De todos modos el orden del aprendizaje planteado anteriormente es efectivo independientemente de la explicación científica que corresponda.
Acción. Cómo ayudar al perro, la técnica
El aprendizaje implica que ante una determinada palabra el perro deberá ejecutar un movimiento corporal específico. Dependiendo de lo que deseemos que aprenda, escogeremos la técnica que le ayude (estímulo directo) para que haga el movimiento que tenemos en mente. Diferentes perros requieren técnicas distintas del mismo modo que los humanos tenemos distintos niveles de habilidades.
La técnica, los estímulos, la ayuda, están por encima de tus movimientos corporales. Si por ejemplo quieres enseñar al perro a sentarse con la palabra sienta lo apropiado es probar moviendo la mano por encima de su cabeza y hacia atrás, o ayudarle suavemente con la correa hacia arriba. Si el perro se sentase entonces significaría que hemos utilizado el estímulo adecuado. Es importante evitar llevar golosinas en la mano cuando se va a hacer el movimiento. Si el perro las huele pensará en la golosina y por tanto no estará concentrado ni en la palabra ni en lo que está haciendo Premio. Cuándo se dice la palabra para premiar
La palabra para premiar, muy bien, debe emitirse en un tono neutro pero suficientemente alto como para que sea oída. Si comparamos con el adiestramiento con el clicker el sonido de este representa la palabra muy bien. El sonido significa que el premio está viniendo.
Quizás el perro aprende rápido el sonido del clicker porque siempre suena con la misma intensidad, por tanto trata de que
el muy bien siempre suene con la misma intensidad a semejanza del clikear
La recompensa sólo vendrá después de hacerle saber al perro,
mediante el muy bien, que la posición o el movimiento que realizó
era el adecuado. El muy bien significa que alguna recompensa
del trébol de cuatro hojas vendrá a continuación.
Trata que el » tiempo que transcurre entre la acción del perro y el sonido recompensa, sea cual sea, bien clicker, bien muy bien. Este instante debe ser lo más inmediato o breve posible para que el perro lo asocie a la acción) es muy importante. Debes decir muy bien exactamente cuando el perro está en la posición correcta o ha realizado el movimiento adecuado cuando está finalizando el ejercicio en cuestión. Nunca digas muy bien ni al principio ni durante la realización del ejercicio. Provocaría confusión en el perro y supondría una distracción Abuso de la palabra para premiar
La palabra muy bien no debe ser mal utilizada: sólo debes decirla cuando el perro merece ser premiado, de lo contrario pierde su efecto. Del mismo modo sólo debe ser utilizada cuando el perro hace lo que tú habías planeado previamente. Si no tienes éxito en las ayudas para que realice lo planeado lo más sensato es que lo dejes para otro día y otro lugar, y pienses si las ayudas fueron las adecuadas.
Refuerzo. Del trébol de cuatro hojas
¿Cuál? Al comienzo del aprendizaje, de entre los premios del trébol de cuatro hojas, utilizar las golosinas es lo más sensato, es el modo más calmado y evidente para premiar. Utilizar la pelota o el juego de tira y afloja para enseñar la posición de echado excitaría al perro en lugar de lograr que se tumbase tranquilamente. No así para la llamada pues incitaría al perro avenir con el fin de jugar con nosotros.
«Pregúntale» a tu perro qué premio le gusta más. ¡Pon el video de
Obediencia básica para ver cómo tu perro escoge ¡a hoja del trébol que más le gusta! Intenta hacerlo del mismo modo y diviértete.
Recuerda siempre que tú eres una de las hojas del trébol: el contacto e interacción social, tu voz, tu lenguaje corporal, las caricias con la mano. ¡Utilízalas!
¿Cuándo? Una vez que has dicho muy bien «te está permitido dar el premio», puede o no ser inmediato pues el perro ya sabe que lo ha ganado por tanto tienes tiempo para ir a buscarlo o incluso mejor algún compañero de adiestramiento puede dárselo, con el fin de que tus manos no sean excesivamente atractivas y por tanto se conviertan en una distracción.
¿Dónde? Debes tener las ideas claras acerca de cómo y dónde el perro obtiene su premio para que se haga una imagen mental. Por ejemplo:
Échate = golosina entre patas delanteras
¿Cómo? Da el premio de un modo calmado. Lo más importante es que digas muy bien en el momento exacto en que el ejercicio ha sido realizado. El perro debe aprender a esperar por el premio, esto ayudará a que mantenga la posición de tumbado durante algunos segundos o incluso minutos.
Sienta = golosina
por encima de la cabeza
¿Por qué? Tú no tienes siempre el premio al alcance de la mano de modo que lo más simple es decir muy bien, que para el perro significa que el premio vendrá antes o después. Solamente pensar en el premio puede ser atractivo.
Soborno o diversión
No debemos mezclar el soborno con el refuerzo. El refuerzo viene después de llevar a cabo un esfuerzo. El soborno se usa para distraer al perro y ganar su interés.
Las golosinas y los juguetes se pueden utilizar como sobornos planeados o diversiones. La diversión la definiríamos como dirigir el interés del perro hacia una golosina o un juguete, de modo que no esté distraído por lo que ocurre a su alrededor. Algunas veces es efectivo para desviar la atención del perro hacia otro perro, por ejemplo.
Sin embargo debemos entender que con esto no alteramos la conducta del perro pues no aprende nada nuevo. El perro solo permanecerá sobornado o distraído durante el tiempo que considere el soborno o la distracción como lo más importante para él. Tan pronto como obtenga la golosina que conlleva el soborno perderá todo el interés, y de nuevo intentará hacer lo que a él le interese.
Fin. El final del orden de aprendizaje
Cuando se le ha dado el premio-refuerzo y al perro se le permite «libertad» de movimientos, el ejercicio ha terminado. La palabra-orden que deberás decir es libre o fin para que entienda, con más claridad, que el ejercicio ha terminado. Has de enseñarle, adiestrarlo, incluso para esta palabra. La explicaremos con más detalle en el capítulo Aprendizaje de algunas órdenes para el uso diario El proceso de aprendizaje
Cuando por ejemplo tú dices libre-fin, deberás permanecer pasivo y romper el contacto con el perro. Es importante que a partir de ese momento le permitas que se aleje un poco, juegue, huela, en definitiva, se relaje durante un tiempo. Si lo llamas inmediatamente y requieres su atención demasiado pronto el perro no distinguirá la diferencia entre contacto activo o pasivo. Por supuesto esto no quiere decir que el perro corra para alejarse de ti y pierda toda noción de donde estás, se podrá separar de ti una distancia prudencial pero teniendo en mente donde te encuentras. libre-fin implica que ha terminado por el momento la divertida cooperación contigo, debe asociar la diversión contigo, no que las pausas son más divertidas porque suponen la liberación del adiestramiento.